La ruta sale de Castelldefels y toma la C-31 por la costa, pasando junto a Garraf, hasta Sitges. Al principio y al final usa tramos cortos de la C-245 y la C-246 para entrar y salir de las poblaciones.
El recorrido une el Baix Llobregat con el Garraf por los términos de Castelldefels, Sitges y Sant Pere de Ribes. La carretera va encajada entre el macizo del Garraf, parque natural, y el mar, con acantilados de roca caliza y pequeñas calas abajo. Lo que la hace especial es tenerla tan cerca de Barcelona: una carretera de curvas con el Mediterráneo siempre al lado.
Son unos 28 km y alrededor de una hora sin paradas, contando el paso por las poblaciones, con un centenar de curvas y ninguna herradura. La altitud va del nivel del mar a unos 155 m. Los fines de semana hay mucho tráfico, motos y ciclistas: adelanta solo con visibilidad y margen. Es una carretera muy vigilada, con controles de velocidad frecuentes en la zona.

