La ruta sale de Buñol y pasa por Alborache y Macastre antes de tomar la CV-425 hacia Dos Aguas. Desde allí la CV-428 atraviesa el Macizo del Caroig y desciende al cañón del Júcar en Cortes de Pallás. La vuelta hacia Requena enlaza varias carreteras comarcales (CV-580, CV-431 y CV-433) y termina con tramos cortos de la N-330 al llegar a Requena. Es una ruta para dedicarle media jornada.
El trayecto atraviesa los términos de Buñol, Alborache, Macastre, Dos Aguas, Cortes de Pallás y Requena. Es un interior poco poblado, de sierras de monte bajo y pinar, donde la carretera pasa largos ratos sin cruzar pueblos. El descenso al Júcar en Cortes de Pallás, con el río encajado entre paredes, es el punto más espectacular, y el carácter general es de carretera larga, solitaria y muy revirada.
Son unos 100 km y alrededor de tres horas sin paradas, con más de 400 curvas encadenadas. La altitud va de unos 270 m a unos 740 m. Hay pocos servicios por el camino, así que conviene salir con el depósito lleno, agua y tiempo de sobra. Puede haber gravilla, piedras caídas en los tramos de cañón y animales en la calzada. En los tramos de la N-330, atento a camiones y tráfico más rápido.

