El bucle empieza y termina en Pego. La CV-712 trepa en lazadas por la montaña que hay sobre el pueblo hasta la Vall d'Ebo y sigue hacia Alcalà de la Jovada, en la Vall d'Alcalà. Desde allí se enlaza con la CV-700, que baja por Benialí y el resto de la Vall de Gallinera de vuelta hacia Pego. No hace falta deshacer camino: cada tramo tiene un paisaje distinto.
Todo el recorrido queda en la Marina Alta, por los términos de Pego, la Vall d'Ebo, la Vall d'Alcalà, la Vall de Gallinera y Adsubia. La subida de Pego a la Vall d'Ebo es la parte más revirada, con vistas sobre la marjal y la costa a medida que se gana altura. Los valles del interior son tranquilos, de pueblos pequeños y bancales, y la Vall de Gallinera es conocida por sus cerezos, que en primavera cambian por completo el paisaje.
Son unos 47 km, pero cuenta con algo más de hora y media sin paradas: hay unas 210 curvas y una decena de herraduras. La altitud va de unos 60 m a unos 650 m. Las carreteras son estrechas, con travesías de pueblo y poca visibilidad en muchas curvas. Puede haber gravilla, tractores y maquinaria agrícola, sobre todo en época de cosecha.

