La ruta sale de Caravaca de la Cruz y vuelve a Caravaca. Primero va a Moratalla, con su casco antiguo escalonado bajo el castillo, por una carretera de interior entre campos y sierras.
Desde Moratalla baja hacia Calasparra, en la vega del Segura, conocida por su arroz, y vuelve por la RM-715 y la RM-517 hacia Cehegín, otro casco histórico, antes de cerrar la vuelta en Caravaca. Toda la ruta queda en la comarca del Noroeste.
Son unos 61 km y casi dos horas sin paradas, con unas 105 curvas y sin horquillas: más paisaje y pueblos que puertos. La altitud va de unos 320 m a 750 m. Es una vuelta tranquila y agradecida, ideal para combinar con paradas.

