La ruta sale de Chelva y sigue la CV-35 hacia el noroeste. Pasa junto a Tuéjar y sube hasta Titaguas, ya en los altiplanos, para terminar en Aras de los Olmos. Es la continuación natural de la carretera que remonta el Turia desde Valencia y sirve de enlace hacia la Serranía de Cuenca y Teruel.
Todo el recorrido queda en la Serranía, por los términos de Chelva, Tuéjar, Titaguas y Aras de los Olmos. El paisaje cambia de los valles con huertas y pinar de Chelva y Tuéjar a las tierras altas y abiertas de Titaguas y Aras, con campos de cereal y monte. Lo que la hace especial es la tranquilidad: pueblos pequeños, muy poco tráfico y una carretera que invita a rodar a ritmo constante.
Son unos 30 km y algo menos de una hora sin paradas, con unas 55 curvas y una herradura. La altitud va de unos 470 m a unos 940 m. Las curvas son en general amplias, pero no te confíes con la velocidad. Hay un tramo corto sin asfaltar, de unos 2 km. En invierno puede helar en la parte alta.

