La vuelta empieza y termina en Chelva. Baja por la CV-35 hacia Calles y sigue por Domeño y Losa del Obispo hasta Chulilla. Desde allí sube hacia Villar del Arzobispo e Higueruelas por la CV-345, la CV-394 y la CV-347, y regresa a Chelva por la CV-35.
Todo el recorrido queda en la Serranía, por los términos de Chelva, Calles, Domeño, Losa del Obispo, Chulilla, Villar del Arzobispo, Higueruelas y Andilla. La primera mitad sigue el valle del Turia, con huertas, pinar y pueblos sobre el río; Chulilla, colgada sobre el cañón del Turia, es uno de los pueblos más vistosos de la provincia. La vuelta por Villar e Higueruelas gana altura entre viñas y monte, con vistas abiertas sobre la comarca.
Son unos 75 km y algo más de dos horas sin paradas, con unas 160 curvas y ninguna herradura. La altitud va de unos 280 m a unos 780 m. Son carreteras con poco tráfico entre semana; los fines de semana hay más visitantes en la zona de Chulilla. Atento a gravilla en las curvas y a maquinaria agrícola.

