La ruta sale de Ribes de Freser, en el valle del Freser, y sube por la N-260 pasando por Planoles y Toses. La carretera gana altura en largas lazadas hasta la Collada de Toses y baja después hacia la Cerdanya hasta Alp. Al principio y al final usa tramos cortos de la GI-400, la GIV-4016 y la GIV-4015R.
El recorrido une el Ripollès con la Cerdanya por los términos de Ribes de Freser, Planoles, Toses y Alp. La subida deja atrás los valles boscosos del Ripollès para salir a prados de alta montaña, y desde el collado se ve la llanura de la Cerdanya con las sierras del Pirineo alrededor. Lo que la hace especial es el trazado: curvas amplias y bien enlazadas, con la sensación de alta montaña de un gran puerto.
Son unos 41 km y algo más de una hora sin paradas, con unas 190 curvas y tres herraduras. La altitud va de unos 900 m a algo más de 1.800 m. Es la vía principal hacia la Cerdanya y tiene tráfico de turismos y camiones, sobre todo los fines de semana: adelanta solo con visibilidad y margen. Arriba hace frío incluso en verano, el tiempo cambia rápido y en invierno hay nieve y hielo; hay controles de velocidad en la zona.

