La ruta sale de Sant Feliu de Guíxols y sigue la GI-682 hacia el sur, pegada a la costa, hasta Tossa de Mar. Toda la ruta va por la misma carretera, que se puede hacer en cualquiera de los dos sentidos.
El recorrido pasa por los términos de Sant Feliu de Guíxols, Santa Cristina d'Aro y Tossa de Mar, entre el Baix Empordà y La Selva. La carretera va a media ladera sobre el mar, entre pinos y roca, con calas abajo y miradores a lo largo del camino, y termina en Tossa, con su recinto amurallado de la Vila Vella. Lo que la hace especial es la combinación de mar y curvas: apenas hay un metro recto en todo el trayecto.
Son unos 22 km y una media hora sin paradas, con unas 200 curvas y una herradura. La altitud va del nivel del mar a unos 160 m. En verano y los fines de semana hay mucho tráfico, autobuses y coches que paran en los miradores, además de ciclistas: adelanta solo con visibilidad y margen. Es una carretera estrecha y sin arcén, con controles de velocidad en la zona.

