La vuelta empieza y termina en Tossa de Mar. Sale hacia el interior por la GI-681, cruzando las sierras costeras entre bosques de alcornoques y pinos, hasta Llagostera.
Desde Llagostera la ruta toma unos 6 km de la C-65, carretera desdoblada, y sigue por la C-253a hacia Santa Cristina d'Aro y Sant Feliu de Guíxols. Desde allí vuelve a Tossa por la GI-682, colgada sobre el mar, con calas y miradores a lo largo de la costa. La vuelta pasa por La Selva, el Gironès y el Baix Empordà.
Son unos 56 km y alrededor de una hora y veinte sin paradas, con unas 250 curvas y un par de herraduras. La altitud va del nivel del mar a unos 260 m. En verano y los fines de semana hay mucho tráfico en la GI-682, con coches que paran en los miradores y ciclistas: adelanta solo con visibilidad. Hay controles de velocidad en la zona.

